Cuando la terminal está vinculada a un operador, sirve para cobrarle la mensualidad a los clientes de internet en casa. Es el equipo del cobrador que sale a la calle: busca, cobra e imprime, sin volver a la oficina.

Cobrar
- Entrar en Cobrar.
- Buscar al cliente por su número de contrato, su teléfono o su nombre. Con dos letras del nombre basta.
- La terminal enseña su cuenta: lo que debe y sus facturas.
- Cobrar y entregar el recibo impreso.

El servicio se reactiva en el momento. El cliente vuelve a navegar sin esperar a nada.
Lo que la terminal le dice y conviene entender
- «Este cliente ya está al corriente» — no le debe nada. No hay que cobrarle.
- «Este cobro ya estaba hecho» — alguien lo cobró antes. No se cobra dos veces, aunque se intente.
- «Este cliente todavía no tiene facturas» — está dado de alta pero aún no se le ha generado ninguna.
- «Ese cliente pertenece a una zona que no tienes asignada» — no es de su ruta. Se le asigna la zona desde el panel.

Volver a imprimir un recibo
En Recibos están los cobros ya hechos y se vuelve a imprimir cualquiera. Reimprimir no cobra otra vez: es el mismo papel.
Su caja de residencial
Funciona igual que la de fichas, pero con lo cobrado del servicio: cuánto lleva recogido, cuánto entrega, y el corte que cierra el periodo con su comprobante y su folio.
Y de paso, sin volver a la oficina
- Levantar una solicitud de instalación cuando alguien pregunta por el servicio: nombre, teléfono y dirección, y le llega a usted al momento.
- Reportar un problema de un cliente o de una zona, desde el propio equipo.